EL COMERCIO ELECTRÓNICO EN CUBA, OTRO FIASCO DE LA ECONOMÍA ESTATAL

El colapso del comercio electrónico en el país es evidente en la desactualización y mal funcionamiento de sus tiendas virtuales, el desabastecimiento de productos, los cobros indebidos pendientes de devolución y otras tantas deficiencias. Además de que el incremento de las personas en colas, en los casos que carecen de servicio a domicilio, está en contradicción con el llamado al aislamiento social.

Sorprendentemente, la prensa oficial criticó la ineficiencia del sistema de tiendas online, en manos de la corporación importadora-exportadora CIMEX, que según la enciclopedia digital Ecured, es un “grupo empresarial privado, de capital estatal cubano”, con más de 40 años de experiencia, la cual maneja un total de 80 empresas y 10 sucursales territoriales a lo largo de la isla, según cifras oficiales. Lo que es difícil de entender, desde mi criterio personal, es cómo un emporio de tal magnitud arrastra tantos errores, máxime cuando se asegura que se ha comenzado a trabajar en un ancho de banda privilegiado (512 Mb), y con nuevas mejoras de los servicios, según Datacimex.

Una empresa, antes de expandir sus ofertas, debe realizar un estudio de mercado, y esta es una temática que incluye el más elemental curso de marketing. Es necesario evaluar si las condiciones son idóneas para llevar a cabo el proyecto, hacer un estimado de la población mercantil, ejecutar pruebas pilotos, etc.

Existen dos factores que CIMEX tiene a su favor y de eso no me cabe la menor duda: uno es la solvencia económica y el otro la ausencia de una competencia en el mercado nacional.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando fallan los servicios, ya sea por la demora de un pedido o por los malos tratos en la atención a los clientes? Como no hay más alternativa, se genera un estado de malestar social insoluble, en el que incide ese mal arraigado en nuestro país de creer que al cliente se le está haciendo un favor.

En fin, que en estos monopolios estatales está echada la suerte de nuestro país. Todos tenemos derecho a equivocarnos, pero los errores deberían transformarse en experiencia, si no fuera porque, por encima de la capacidad y la profesionalidad, en Cuba se ubica la fidelidad ideológica, principal causa del atolladero económico en el que nos encontramos.

Otro aspecto en este problema es la pregonada y manifiestamente fallida “informatización de la sociedad”. ¿Cómo garantizar que la población esté informatizada cuando ni siquiera las empresas lo están a cabalidad?

En el preciso instante en que escribo, una de las aplicaciones diseñadas para averiguar por los productos de CIMEX, ¡Donde hay!, está desactualizada, y algunas tiendas como la de calle Cuba en Camagüey, no están recibiendo nuevas órdenes alegando procesar “el alto volumen de órdenes recibidas”. A los cubanos no nos queda más remedio que ir de cola en cola, preguntando qué han sacado y sin saber si alcanzaremos, gastar nuestro tiempo y exponernos al peligro del contagio de una enfermedad letal, para luego regresar a nuestros hogares, irritados por el sol y el cansancio, además de la decepción.

(En el momento de publicarse este artículo, nuestro medio pudo constatar que de las 36 tiendas online de la plataforma www.envioscuba.ca solo tres están recibiendo pedidos, los Almacenes-On de Matanzas, Cienfuegos y Villa Clara, con ofertas de electrodomésticos exclusivamente. El resto de las tiendas se encuentran «cerradas» «procesando el alto volumen de órdenes recibidas», según refieren los avisos en el website.)

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