¿POR QUÉ LE QUITARON EL HOGAR MATERNO A SIBANICÚ?

✍️📷 Freyser Martínez

El pasado 7 de octubre dirigí un correo electrónico a la Asamblea Provincial del Poder Popular de Camagüey, preocupado por la situación de las embarazadas en mi municipio, Sibanicú. Ya antes había intentado hacer lo propio con la Asamblea Municipal del Poder Popular, pero la funcionaria que me atendió me informó que el correo para atención a la población estaba roto y me proporcionó el de la entidad provincial. Escribí según las normas de esas misivas y envié lo escrito esa misma mañana; sin embargo, hasta la fecha de hoy mi bandeja de entrada sigue sin respuesta a la pregunta: ¿por qué Sibanicú no cuenta con un hogar materno?

Sibanicú siempre tuvo ese espacio en un local de lo que fuera antaño el policlínico. Desde el 2008, según el testimonio de lugareños que logré entrevistar, producto de las afectaciones del ciclón Ike y la imposibilidad de ejecutar la restauración de dicho establecimiento, las embarazadas del municipio han sido y son atendidas en el vecino municipio de Guáimaro. En mis investigaciones supe que el hogar materno fue convertido en un asilo de ancianos. No digo que la atención a los adultos mayores desamparados no sea necesaria; pero la idea no puede ser desvestir un santo para vestir otro.

Sibanicú es un municipio que cuenta con 31 localidades y un total de 31 218 habitantes, de los cuales 15 001 se encuentran en la cabecera municipal. El traslado de las gestantes a Guáimaro supone un gasto de combustibles extra para el estado y una molestia para las familias a la hora de visitarlas. Además del consabido riesgo que entraña el traslado por uno de los trayectos más afectados de la carretera central en la provincia, con curvas peligrosas y un historial de accidentes de tránsito; o que, la mayoría de las veces, el traslado depende del transporte particular en camiones de dudosa seguridad. Sumémosle a eso el actual escenario epidemiológico y la exposición al contagio del coronavirus a que son sometidas estas madres y sus familiares.

Es inaudito que situaciones como estas se prolonguen en el tiempo. El poblado cuenta con locales que perfectamente pueden ser usados para ser hogar materno o de ancianos. Por ejemplo: ¿qué pasó con la sede de Federación de Mujeres Cubanas? Transformada en vivienda, ¿no habría sido mejor darle otro uso?

La dependencia crónica del pueblo sibanicuense con respecto a Guáimaro, lo mismo en la salud que en el almacenamiento de los víveres de la canasta básica, es una enfermedad que el centralismo y las trabas, además de la desidia de dirigentes que no pasan del mero discurso, acrecientan. Aunque en nuestro país resulta difícil acceder a las cifras reales, cabría preguntarse cuántas gestantes de Sibanicú están en este momento distribuidas entre Camagüey y Guáimaro. ¿Es que existe un plan para disolver a la localidad? Sin mercado propio, ni calles enteramente asfaltadas, ni hogar materno, ¿qué será lo próximo en desaparecer? Continuaré esperando esa respuesta del burocratismo ideológico, aunque tal vez su respuesta sea precisamente esa: el silencio, la indolencia ante una realidad que no les interesa y que no quieren resolver.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *