«CUBA ESTÁ EN MÍ, YO LA SUFRO CADA DÍA». ENTREVISTA A LA ARTISTA VISUAL SANDRA RAMOS

✍️ Noel Alonso, Ginoris
📷 Sandra Ramos

Nacida en La Habana en 1969, Sandra Ramos es una de las artistas visuales cubanas de referencia en el panorama de las artes visuales en la isla. Utiliza varios lenguajes como el grabado, la pintura al óleo, la instalación, la fotografía, el vídeo y el llamado arte digital. Su obra nos narra la niñez, la familia, la vida insular, las crisis, a veces desde la autorreferencia, otras desde el amparo de la distancia cercana con la isla. La artista insiste en su relación creativa y de amor con Cuba, alega que yo simplemente vivo en transitoriedad con un pie en la isla y otro acá en el mundo.

Son muchísimas las exposiciones y eventos en los que la obra de Sandra ha estado como fiel exponente de su generación. Su Niña Pionera es un personaje que creó y que marcó su generación, y hoy esa imagen persiste como narrativa de un tiempo de crisis que se repite.

Sandra, en solidaridad con el artista Luis Manuel Otero Alcántara, firmó una carta dirigida al director del Museo Nacional de Bellas Artes en la que se indica que, los firmantes, desean que sus obras expuestas sean tapadas o retiradas hasta que la clara violación de derechos humanos contra Luis Manuel finalice y le sean devueltas sus obras destruidas por agentes de la seguridad cubanos.

En La Hora de Cuba conversamos con Sandra Ramos sobre su trabajo pasado y sus nuevos proyectos; también sobre la isla, a la que siempre ella regresa.

PERIODISTA: El arte y la prensa independientes cada día son más demonizados en Cuba. El gobierno destina incontables horas a la difusión de noticias casi siempre infundadas o tergiversadas sobre los artistas y periodistas que sostengan su opinión en contra de las disposiciones gubernamentales. ¿Crees que la creación artística debe hacerse un ambiente de libertad?

SANDRA RAMOS: Primeramente, creo que toda actividad humana debe transcurrir en un contexto de libertad, respeto, inclusividad y justicia. Esta debe ser la aspiración de todos en Cuba y el mundo para vivir en sociedades más armónicas, amables y funcionales que nos garanticen un futuro sostenible como especie en este planeta. Para esto la libertad de poder decir y expresar ideas en cualquier medio y contexto es una necesidad insoslayable.
A pesar de esto también creo que la creación artística existe y florece en cualquier ambiente pues es una necesidad humana. El arte refleja, cuestiona y transforma su entorno, sea este favorecedor o contraproducente para el artista. La creación siempre estará presente y en muchos casos responderá a los retos impuestos por el contexto histórico. En épocas de crisis, guerras y tristezas, el arte ha sido un consuelo tanto estético, espiritual, como social porque tiene la facultad de ofrecer nuevas respuestas, diversos e inclusivos puntos de vista y caminos hacia el futuro.

También los artistas muchas veces han sido la voz pública de marginados, desplazados y explotados, lo que convierte a los artistas en un factor de enlace importante entre las clases sociales y el poder dentro de la sociedad civil. El arte, solo, no puede cambiar los sistemas sociales, se necesitan muchos otros factores y una integración común entre ellos, pero el arte cumple una función primordial pues se adelanta a las necesidades de cambi, siendo un motor impulsor, una llamada de atención y una constante fuente de revisión crítica de las narraciones históricas hegemónicas.

PERIODISTA: Actos de repudio. Destierros. Regulaciones. ¿Cómo se construye un país cuando constantemente se ataca lo diverso, el disenso, y se genera una cultura de odio?

SANDRA RAMOS: Por supuesto que no se puede concebir un país ni avanzar un proyecto social sin tratar de tener en cuenta la opinión y los derechos de todos y cada uno de sus ciudadanos. Intentar llegar a consensos teniendo en cuenta las diferencias, abrir oportunidades para todos en cuanto a desarrollo económico, educación y representación política debería ser el camino de un gobierno justo y sabio. Lamentablemente el caudillismo, el machismo, el egocentrismo, la mediocridad, la burocracia, la corrupción, la ambición, la ignorancia y el miedo al cambio, han sido factores que en Cuba y en otros países han alejado a los gobiernos de la realidad del ciudadano común, impidiendo su participación democrática en la construcción de su entorno sociopolítico. En Cuba específicamente esto se dibuja como la frustración del proyecto social utópico que fue la Revolución, que como Cronos terminó devorando a su propio pueblo, traicionando los principios de justica e inclusividad por los que tantos cubanos sacrificaron sus vidas, su tiempo, sus energías, su familia, su juventud y sus sueños.

PERIODISTA: En su obra hay una fuerte presencia de la niñez y la migración desde la autorreferencialidad. ¿Cómo se ve el tema de la niñez ahora en Cuba? ¿Cómo repensar la isla desde sus partes migrantes?

SANDRA RAMOS: La niñez es desde mi punto de vista la etapa mas importante del desarrollo humano, las experiencias buenas y malas de la niñez se cargan para toda la vida, como dulces memorias o amargas pesadillas. La inocencia de la niñez es equiparable al idealismo de la utopía social. Ambas son formas orgánicas y saludables de relacionarse con el mundo dentro de las cuales no está prevista la maldad. Son estados de creencia en la humanidad, la bondad, la posibilidad de un futuro amoroso y feliz que reside en la seguridad de saberse a salvo en el nido de la familia o la sociedad.

Lamentablemente la ruptura de este estado de comunión armónica y optimista con el mundo, ocurre o por un shock vivencial en la infancia o por el propio proceso de crecimiento durante la adolescencia hasta la incredulidad y decepción de la adultez.

Esta polar dicotomía es el eje central expresado en muchas de mis obras con relación al proyecto social cubano y su frustración y cómo esta afecta existencialmente a la políticamente adoctrinada y manipulada población cubana.

En los noventas, mientras yo estudiaba en el ISA, el Periodo Especial en Cuba, marcó el fin de la credibilidad del modelo del sistema socialista de Europa del Este, demostrando la ineficiencia económica del estado cubano. En el año 1992, como respuesta a esta crisis, yo creé el personaje de la anónima Niña Pionera como un alter ego para representar las vivencias comunes y uniformadas de todos los cubanos nacidos después de 1958. Este personaje entre cínico e idealista, entre ingenuo y perspicaz, me ha permitido por años narrar, reflexionar, cuestionar y hasta reírme de las tribulaciones, contradicciones e injusticias en nuestro contexto nacional.

Lamentablemente, treinta años después todos estos conflictos sociales, que repercuten en la carencia de libertades individuales y en la imposibilidad de visualización de un futuro factible para las nuevas generaciones, se han agudizado. La niñez y la juventud cubana siguen sufriendo los nefastos efectos de la doble moral institucionalizada que se manifiesta en el divorcio entre la educación oficialista conformista y políticamente edulcorada y la cruda realidad de la vida cotidiana, la que cada día marginaliza más a amplios sectores de la población sumidos en precarias condiciones de vida. La familia cubana, que ha estado en crisis debido a las numerosas rupturas y separaciones provocadas por las masivas migraciones, está además cada día mas a merced de los caprichos de un gobierno que sacrifica a su pueblo, que limita por miedo su capacidad de desarrollo económico, de decisión política y que utiliza el apego sentimental de sus emigrados como una interminable fuente de las divisas que necesitan para mantener su maquinaria burocrática y militar de poder. Los niños, como diría José Martí, son la esperanza del mundo, pero lamentablemente en la Cuba actual esta esperanza termina en la cárcel o a más de 90 millas.

PERIODISTA: ¿Cómo piensas y sueñas Cuba desde el exterior? ¿Piensas regresar algún día o volver a crear desde la isla?

SANDRA RAMOS: Yo nunca he sentido que me fui, yo simplemente vivo en transitoriedad con un pie en la isla y otro acá en el mundo. Voy cada vez que puedo, al menos, dos o tres veces al año, aunque por el tema dela covid-19 desde enero 2020 no he podido volver. Mis padres, mis hermanos, mis sobrinos, viven en La Habana, yo conservo mi estudio allí, muchas de mis obras, mis amigos queridísimos, mis amores, mis fotos, mis libros; toda mi vida por 44 años. No veo Cuba como algo lejano, Cuba está en mí, yo la sufro cada día, la extraño cada día, y la sigo amando como a una vieja madre casada con un padrastro imposible. Yo quisiera tener la solución para sus problemas, poder ayudarla, pero hay días en que me siento cansada, cobarde, inútil o impotente, días en que no creo que haya una respuesta. Entonces recuerdo que soy tan privilegiada, que puedo seguir creando, haciendo mi arte que es mi mejor compañía y mi legado, seguir abriendo un futuro más lógico y humano para mi hija Alexa y para mi familia, seguir riendo con mis amigos en ambas orillas, seguir apoyándolos a ustedes, a los que tienen la valentía de poner el cuerpo y arriesgarlo todo allá en la tierra, donde es más difícil.

PERIODISTA: ¿En qué proyectos nuevos estás trabajando?

SANDRA RAMOS: Siempre trabajo en varias cosas a la misma vez y me aburro rápido de un solo tema, o una sola forma. Experimento bastante con diversas disciplinas, para mí el arte es una forma de saciar mi curiosidad y necesidad de aprender y también el medio de comunicarme con otros, de opinar y trasmitir mi conocimiento sobre el mundo en que vivimos.

Actualmente estoy trabajando en varios proyectos de instalaciones inmersivas que incorporan video, grabado, objetos… El primero, que se mostrará en Art Yard, New Jersey, en enero de 2022, se titula La mano de la Historia, y aborda sobre el papel de la educación y la historia como fabricaciones sociales temporales relacionadas al poder. El segundo es Entropydoscopes. Se basa en la actualización de una serie de ideas articuladas con piezas caleidoscópicas que realicé en 2009 en La Habana, que tienen que ver con la manipulación y la cantidad y variedad de información digitalizada que somos capaces de asimilar los seres humanos. Este proyecto de arte público se expondrá en Illumination Coral Gables 2022.

A la vez estoy realizando una instalación participativa que será mi próxima expo personal, con el tema de la polaridad y la responsabilidad individual en las interacciones en las plataformas sociales, que estará compuesta por 500 teléfonos celulares realizados en arcilla y cinco videos. Estos establecen un paralelo con las antiguas tabletas cuneiformes portadoras de las Disputas Sumerias, que son las formas más antiguas de confrontación escrita de la cual tenemos evidencia.

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