A UN AÑO DEL ACUARTELAMIENTO DE SAN ISIDRO

✍ y 📷 Yunier Gutiérrez

Al cumplirse este martes 16 de noviembre un año del acuartelamiento de San Isidro, aún los recuerdos permanecen frescos y cada vez ganan más fuerza en una sociedad civil cubana que madura y crece. En ese entonces, catorce cubanos atrincherados en la sede del Movimiento San Isidro (MSI), en Damas 955, La Habana Vieja, denunciaron públicamente las violaciones del régimen cubano contra la ciudadanía.

Los artistas Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo Pérez (Osorbo) y Yasser Castellanos; la curadora de arte Anamely Ramos; la escritora Katherine Bisquet; los periodistas Iliana Hernández, Esteban Rodríguez y Abu Duyanah Tamayo; junto a los activistas Omara Ruiz Urquiola, Oscar Casanella, Osmani Pardo, Osmel Adrián Rubio, Anyell Valdés y Jorge Luis Capote, conformaron una república chica desde la pluralidad de ideas y pensamientos.

El 9 de noviembre de 2020, autoridades policiales detuvieron al rapero contestatario Denis Solís y mediante un juicio sumario lo condenaron a ocho meses de privación de libertad. Acusado por el supuesto delito de desacato, el rapero cumplió sanción en el centro penitenciario Valle Grande, en La Habana.

El proceso arbitrario contra Solís motivó que miembros del MSI —organización artística a la cual pertenece— iniciara demandas que luego desencadenaron huelgas de hambre y sed en algunos de los acuartelados, quienes estaban unidos por afinidades políticas y cívicas.

En la noche del 26 de noviembre, agentes de la Seguridad del Estado violentaron la vivienda y, en un acto forzoso, sacaron del local a los artistas, activistas y periodistas que durante 10 días habían demandado la libertad de Solís y otras peticiones de carácter social.

Horas después, en la mañana del día 27, una multitudinaria concentración llegó paulatinamente hasta los frentes del Ministerio de Cultura para exigir el respeto a los artistas, a la libre determinación y expresión ciudadana y demás derechos constitucionales.

Los acontecimientos de noviembre de 2020 fueron el despertar social que prevalece hoy.

UN AÑO DESPUÉS: TESTIMONIO DE LOS ACUARTELADOS

Transcurridos 365 días del suceso de San Isidro, algunos de sus protagonistas aceptaron conversar con La Hora de Cuba y mostraron sus impresiones de aquel momento.

“Fue un proceso que todavía muchos de nosotros estamos apropiándonos de él. Fue algo que conveníamos entre todos hacer, sin planearlo demasiado, fue un espacio de autonomía, refugio, de atrincheramiento”, expresó a este medio la curadora de arte, crítica, investigadora y profesora Anamely Ramos, quien actualmente cursa un doctorado en Antropología en la Universidad Iberoamericana de México.

El artista plástico Yasser Castellanos recuerda aquel noviembre de 2020 como la oportunidad para defender un proyecto de nación.

“El acuartelamiento fue una experiencia intensa y singular. Sentí que era un momento crucial que definiría si se imponía el miedo o la solidaridad”, manifestó, y luego añadió que se creó “una nueva familia no sanguínea, pero estrechada en un ideal común de justicia, sanación y reconstrucción de nuestra maltratada nación”.

Por otra parte, el activista Oscar Casanella, exinvestigador del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, recuerda la oportunidad de “compartir con amigos que quieren una Cuba democrática donde se respeten los derechos humanos”, y no olvida “las experiencias traumáticas, los maltratos y acoso por parte de la Seguridad del Estado».

“San Isidro marcó un antes y un después”, comentó a La Hora de Cuba el cuentapropista Osmani Pardo, quien aseguró que el acuartelamiento “echó a andar la nueva motivación para alcanzar la libertad que queremos”.

A un año del hecho que robó la atención de los medios nacionales e internacionales, protagonistas como Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo Pérez y Esteban Rodríguez, permanecen recluidos en centros penitenciarios de Artemisa, Pinar del Río y La Habana, respectivamente.

El pasado mes de septiembre, la escritora y activista Katherine Bisquet, fue deportada por la Seguridad del Estado junto a su actual pareja en un vuelo hacia Madrid, con destino final Varsovia, capital de Polonia.

La activista y exprofesora de diseño, Omara Ruiz Urquiola, recibió una visa de ayuda humanitaria otorgada por la embajada de los Estados Unidos en La Habana, para atenderse problemas relacionados con la salud.

Por otra parte, los activistas Osmel Adrián Rubio y Jorge Luis Capote emigraron en el presente año a Rusia, y el resto de los acuartelados mantienen su activismo político y cívico en Cuba.

San Isidro es y será la continuidad de un proceso pacífico y democrático que nació en un barrio de la vieja Habana y que no se detendrá en el intento de alcanzar una república “con todos y para el bien de todos”.

(En la imagen: sede del Movimiento San Isidro en la actualidad)

✅ Síguenos en Twitter (@LaHoradeCuba20), Instagram (lahoradecuba) y en nuestros canales de Telegram y YouTube (La Hora de Cuba).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *